Lakshmi, también conocida como Shri  Deví, es la diosa hindú de la fortuna, la que hasta en los momentos más difíciles aporta lo mejor a nivel espiritual y material, brinda riquezas, abundancia bienestar y armonía. Los hindúes festejan su dia, Deepvali, sobre la luna nueva de octubre o noviembre, se trata de la fiesta de las luces celebrada en su honor, y la invitan a sus hogares con la esperanza de obtener sus favores para el siguiente año.
La noche previa a la fiesta, los chiquillos tiran petardos y prenden luces de bengala, y algunos adultos tienen la costumbre de golpear sartenes y cacerolas con el fin de espantar a los hermanos oscuros de Lakshmi, llamados Alakshmi. Las mujeres engalanan sus ventanas y puertas con unas pequeñas luces (Deepa) a modo de ofrecimiento a Lakshmi, de modo que le sirvan para hallar el camino a su morada.
A los templos se llevan dulces y ofrendas tanto a Lakshmi como a su compañero Vishnu, son bendecidos por los sacerdotes quienes reparten las golosinas a los pequeños y socorren a los más necesitados dándoles alimento.
El alimento conocido como Prasad, es considerado bendito y se piensa que tiene la energía de los dos dioses.
Lakshmi es una diosa que brinda lo bueno a la vida. Se dice que nació ya crecida sobre un loto rosa sobre el mar, y fue cubierta por piedras preciosas. Venerada por dioses y sabios, quienes querían que visitara sus mundos y casas porque tenían la creencia de que donde se hallara Lackshmi se hallaría también la realización y la riqueza.
Se la describe como una mujer india de singular hermosura, ojos oscuros y piel dorada. Viste con Sari rojo bordado en oro y se encuentra sentada o junto a su trono de loto rosa, que simboliza, pureza, fertilidad y belleza. Lakshmi lleva dos flores de loto, símbolo de armonía y evolución espiritual. Tiene cuatro brazos y los dos de delante otorgan protección. De sus manos surgen cascadas de monedas de oro que representan su poder para atraer fortuna a la vida de las personas. Sus cuatro manos representan los extremos de la vida humana: «Dharma» o  justicia, «Kama» o deseos, «Artha» o  riqueza y «Moksha» o la liberación del ciclo del nacimiento y la muerte.
Generalmente, los hindúes suelen invocar en primer lugar a Ganesha, para que elimine los obstáculos dejando camino libre a Laksmi, para que pueda aportar sus dones  de alegría, amor, fortuna, con mayor facilidad, guiando siempre hacia la luz.