Se dice que antiguamente los chinos creían que existían 36.000 dioses que habitaban dentro de nuestro cuerpo humano y que con el buen cuidado y respeto de nuestro cuerpo podríamos alcanzar la inmortalidad.

Esta inmortalidad era solamente alcanzada mientras se vivía en la tierra y para ello se recurría a tres cultos, expediciones para localizar el Penglai, a través de la alquimia (Waidan) o a través de la higiene del cuerpo (Neidan).

Neidan es el camino para alcanzar la inmortalidad del cuerpo, para ello debemos mantener en buen estado a los 36.000 dioses que están morando en nuestro cuerpo. de acuerdo con el taoísmo en el cuerpo humano podemos encontrar tres grandes centros de energía, uno en la cabeza, otro en el pecho y el otro en el abdomen. Se cuenta que en cada uno de estos centros existían campos de cinabrio que es un metal compuesto por mercurio y azufre, esto se creía que era vital para elaborar la droga de la inmortalidad.

Los 36.000 Dioses se los denomina los Dioses de los Tres Palacios y las Seis Entrañas (hígado, riñones, bazo, corazón y pulmones) cuando una persona se portaba mal con su propio cuerpo, bebiendo o comiendo carnes, estas deidades lo informaban a los Tres Oficiales, para no concederle la inmortalidad. Esto ocurría por que dentro de los cinabrios había 3 gusanos que eran los encargados de que el cuerpo no pudiera alcanzar la inmortalidad haciendo a la persona que enfermara o envejeciera.

El viejo azul es el gusano que se ubica principalmente en la cabeza, encargado de producir ceguera, sordera, o enfermedades en la boca.

La doncella blanca, es el gusano ubicado en el pecho causante de la enfermedad del asma, problemas cardiacos.

El cuerpo ensangrentado es el ultimo gusano, que se encuentra en el abdomen causante de problemas intestinales, reumatismo.