Lucia era una chica guapa, inteligente y divertida. Hacía 8 meses que había conocido a su novio, Jorge, con quien tendría un final muy extravagante.

Celoso pero bueno



Jorge era un poco celoso, pero él y Lucia se llevaban muy bien. Compartían aficiones y disfrutaban mucho el uno al lado del otro. Ya llevaban un tiempo planeando hacer un viaje juntos a Francia. El viaje sería en primavera, y aún quedaban unos meses para eso.

Con el paso de las semanas, aunque la relación continuaba funcionando bien, Jorge comenzó a volverse más celoso de lo normal. Lucía aún no entendía por qué pasaba eso. Pero a pesar del aumento de los celos de él, se querían mucho.

El viaje de Lucia


Por fin llegó la primavera, y faltaban solo unos días para que por fin Jorge y Lucia pudieran hacer su romántico viaje a Francia. Pero una noche, al llegar del trabajo,
Jorge dijo que seguramente no podrían hacer el viaje porque tenía demasiado trabajo y no iba a poder acabarlo antes de la fecha.

Lucia le dijo que a ella no le importaba, que ya irían de viaje en otro momento. A Jorge se le ocurrió que una buena solución sería que hiciera el viaje ella con una amiga, para así no desaprovechar el billete ni la estancia. Lucia, aunque al principio parecía preferir esperar a hacer el viaje con él, aceptó.

Me extraña tanto como yo a él

El día del viaje Jorge actuaba de una forma un poco rara, pero ella pensó que se debía a que él la iba a echar el mismo de menos que ella a él. Una vez en el avión, ella no paraba de hablar con su mejor amiga de lo maravilloso que era Jorge. Y su amiga la escuchaba con expresión de alegrarse por ella.

Aterrizaron y lo primero que hizo Lucia fue recibir una llamada de Jorge, cosa que la alegró. Pero durante los días siguientes, comenzó a recibir llamadas y mensajes de Jorge cada dos por tres preguntándola como estaba y que hacía. Su amiga le comentó a ella que si no era un poco controlador, y ella respondió que eso no era así, que seguramente la extrañaba tanto como ella a él.

¿Me estás engañando?


Pero el último día, Lucia recibió varios mensajes y una llamada que no vio porque estaba ocupada con los preparativos del viaje de vuelta. Cuando por fin tuvo tiempo para mirar el teléfono, y leyó los mensajes, vio que en ellos
Jorge la estaba acusando de ponerle los cuernos y que por eso no le contestaba.

Ella no podía creer lo que leía. Al llegar a casa le pregunto a él que de qué iban esos mensajes, que cómo podía pensar algo semejante. Entonces Jorge se disculpó y le dijo que a veces no podía evitarlo. Que ella era muy bonita y que él la quería demasiado para perderla. Lucia quiso tranquilizarlo diciéndole que ella jamás lo engañaría con nadie, que ella lo quería tanto como él a ella.

¿Por qué tantas dudas?

Todo pareció arreglarse, pero en los días siguientes, él la llamaba y la preguntaba que hacía muy a menudo. Por las noches le volvía a preguntar qué había hecho durante el día.

Ella siempre le contestaba que lo mismo de siempre en el trabajo. Un día él insistía más de lo normal, Lucía se cansó y le dijo que a qué venía tanto preguntar, le preguntó si es que estaba pensando otra vez que le ponía los cuernos. Y que no entendía tantas dudas si ya le había dicho, por activa y por pasiva, que ella lo quería a él y a nadie más.

La confesión


En ese momento
Jorge confesó que había estado acostándose con otra desde antes del viaje a Francia. Pero que había acabado la relación con esa chica a los pocos días de que ella volviera a casa y que no la iba a volver a ver, que solo quería estar con Lucia. Entonces le dijo que iba a borrarla de las redes sociales.

Lucia le preguntó que si no había acabado la relación hacía días, cuando ella llegó de Francia. Le quitó el móvil y vio que había mensajes de la noche anterior. Ella le dijo que ahí se acababa la relación y tres días después se enteró de que Jorge estaba, de nuevo, con la chica con la que había estado engañándola.